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Jóvenes compradores madrileños impulsan el giro hacia los diamantes de laboratorio
El lujo está siendo redefinido por los consumidores menores de 35 años. La belleza y la artesanía siguen importando, pero los compradores jóvenes en España exigen cada vez más transparencia, prácticas responsables y valor real como parte de la compra. Iris Arnold, fundadora y directora ejecutiva global de Novita Diamonds, afirma que este cambio generacional es la razón por la que los diamantes de laboratorio han entrado en la corriente principal de la joyería.
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El lujo está siendo redefinido por los consumidores menores de 35 años. La belleza y la artesanía siguen importando, pero los compradores jóvenes en España exigen cada vez más transparencia, prácticas responsables y valor real como parte de la compra. Iris Arnold, fundadora y directora ejecutiva global de Novita Diamonds, afirma que este cambio generacional es la razón por la que los diamantes de laboratorio han entrado en la corriente principal de la joyería.
La compra de un diamante ha seguido durante mucho tiempo criterios convencionales: la rareza, el tamaño y la tradición dictaban cómo debía ser un anillo de compromiso. Los consumidores españoles más jóvenes lo están enfocando de otra manera: investigan más, cuestionan los supuestos establecidos y deciden por sí mismos qué es lo que realmente les importa.
Según Arnold, los consumidores jóvenes no están abandonando el significado de los diamantes. Y añade: Están siendo mucho más deliberados a la hora de decidir qué es lo que le otorga significado a un diamante.
Una categoría global de peso
Otrora un nicho, los diamantes de laboratorio son hoy una gran categoría a escala mundial. Las estimaciones varían según la metodología, pero las cifras más recientes sitúan el mercado global en torno a los 28.000 y 34.000 millones de dólares en 2025-26, con un crecimiento sostenido previsto durante el resto de la década.
El Instituto Gemológico de América ha registrado aumentos considerables en la cantidad, el tamaño y la calidad de los diamantes cultivados en laboratorio, y señala que comparten esencialmente la misma composición química y estructura cristalina que los diamantes extraídos de la tierra, siendo indistinguibles a simple vista.
Según Arnold, la tecnología ha madurado y los consumidores están mucho mejor informados. Y añade: Pero el cambio más profundo ha sido cultural.
Los valores que moldean la decisión
La sostenibilidad influye de forma decisiva en la Generación Z y en los millennials más jóvenes. La encuesta global de Deloitte de 2024 reveló que el 64 por ciento de la Generación Z y el 63 por ciento de los millennials están dispuestos a pagar más por productos respetuosos con el medio ambiente, mientras que PwC constató que los consumidores aceptan pagar una prima media de aproximadamente el 9,7 por ciento por productos de origen sostenible.
Según Arnold, para los clientes más jóvenes, la ética no es una conversación aparte que se produce una vez seleccionado el producto. Y añade: Forma parte, cada vez más, de cómo el cliente evalúa el propio producto.
Valor para una generación reflexiva
Los compradores españoles más jóvenes combinan sus ideales con un gasto meditado: buscan la mejor relación entre precio, calidad, diseño y significado, no simplemente el precio más bajo. Un diamante de laboratorio permite acceder a una piedra más grande o a un diseño más elaborado sin el coste tradicionalmente asociado a la rareza de los diamantes extraídos.
Según Arnold, esta generación no es menos romántica. Y añade: Es más consciente de cómo una compra importante encaja en el conjunto de su vida.
Evidencias por encima de eslóganes
Al no extraerse de la tierra, estos diamantes pueden reducir la alteración directa del terreno. Pero Arnold es clara respecto a las limitaciones: la producción requiere energía, y la huella ambiental depende del método, la eficiencia de las instalaciones y la fuente de electricidad utilizada.
Según Arnold, no basta con aplicar una etiqueta como «sostenible» y esperar que el cliente deje de hacer preguntas. Y añade: Hay que conocer la cadena de suministro, mejorarla donde sea posible y comunicar con honestidad tanto los beneficios como los impactos.
Los compradores más jóvenes, muy atentos al lavado verde o greenwashing, valoran la concreción por encima del lenguaje puramente comercial.
Los estándares maduran
La ética abarca ahora los derechos humanos, las condiciones laborales y la transparencia informativa. La Norma sobre Material Cultivado en Laboratorio del Responsible Jewellery Council entró en vigor el 1 de mayo de 2025. El GIA actualizó su metodología de evaluación en octubre de 2025, clasificando las piedras incoloras o casi incoloras que cumplen los requisitos como Premium o Estándar, y grabando con láser cada piedra para su identificación.
Según Arnold, el cliente siempre debe saber exactamente qué está comprando.
Informados e individuales
Los compradores más jóvenes llegan bien documentados, con preguntas concretas sobre certificación, origen y transparencia. Rechazan la idea estandarizada del anillo de compromiso y adquieren diamantes cada vez más para celebrar hitos vitales más allá del compromiso matrimonial.
Según Arnold, el significado de la joyería se está volviendo más personal. Y añade: Los consumidores jóvenes se sienten cómodos creando sus propias tradiciones.
Construido sobre la confianza
El auge de esta categoría refleja una relación cambiante entre el lujo y el consumidor. Los menores de 35 años quieren evidencias, opciones y control, así como una comunicación medioambiental creíble y sin exageraciones.
Según Arnold, las empresas más sólidas serán aquellas que respeten la inteligencia del cliente. Y añade: Quieren información clara, productos hermosos y la libertad de tomar una decisión que sienta como la correcta para ellos.
La belleza y el significado perduran, pero los consumidores más jóvenes esperan ahora que ambos vengan acompañados de transparencia, responsabilidad y valor genuino. Para el sector, ese es el nuevo estándar para ganarse la confianza.